Retrasos en los hitos motores, alteraciones del tono, asimetrías, dificultades de equilibrio o de coordinación. Trabajamos la fisioterapia pediátrica especializada en neurodesarrollo, con el objetivo puesto en la autonomía real del niño en su día a día.
Analizamos tono, postura, movimiento y hitos alcanzados para situar el punto de partida.
Sesiones activas basadas en el juego y el movimiento, con objetivos funcionales y medibles.
Enseñamos a la familia cómo sostener el trabajo en casa y revisamos objetivos de forma periódica.
Voltear, sentarse, gatear y caminar cuando toca, y con buena calidad de movimiento.
Hipotonía, hipertonía y asimetrías que condicionan todo lo demás.
Caídas frecuentes, torpeza y dificultad para coordinar los dos lados del cuerpo.
Intervención en los primeros meses, que es cuando más margen hay.
Manipulación, pinza y precisión para las tareas del día a día.
Que el movimiento le sirva para vivir, no solo para la sesión.
Nos dijeron que esperásemos, y esperar no era la respuesta. Aquí empezamos a trabajar desde el primer mes y se nota cada semana.
Familia de Hugo, 2 años
No hace falta esperar a tener todas las respuestas. Empecemos con una primera valoración y armemos el camino juntas.